Comerciantes reconocen dificultades para cumplir con sana distancia

Vendedores informales que se desplazan por las calles reconocen lo complejo que es cumplir con las medidas de resguardo en sus casas para contener el brote de coronavirus COVID-19. Hay quienes incluso consideran que esta supuesta epidemia “es producto de una truculencia de los malos gobiernos”.

El Universal revela la historia de Guillermina, vendedora de globos, quien ignora por completo las acciones sanitarias y acude al tianguis de la colonia Campestre Guadalupana en Estado de México. Al llegar afloja un poco los hilos del ramillete para que su mercancía se desborde, saca el silbato que hace el sonido característico y lo alterna con su pregonar “de a 10 de a 10, lleve sus globos de a 10”.

Asegura que no usa cubrebocas, ni guantes para salir a vender porque los niños se espantan; “si los niños bien saben, son bien inteligentes, no quiero que piensen que estoy enferma” explica. Por otro lado considera que se ha hecho mucho alboroto a causa del coronavirus y la relaciona con lo vivido a causa de la epidemia de influenza por H1N1 en 2009 y cuando se informó en los medios de comunicación de la existencia del “chupacabras”.

Se cuenta cómo tarda en concretar una sola venta por lo que subraya que tiene que salir a trabajar diariamente: “mire ya qué hora es y aún no me persigno, es muy difícil para nosotros que vivimos al día y así quieren que nos quedemos en nuestras casas eso no se puede” considera.

Most popular