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La importancia de las consultas ciudadanas

por Redaccion

Los opositores en las redes sociales a la consulta popular sobre si se juzga o no a cinco ex presidentes, arguyen que para eso “no se necesita consultar a los ciudadanos, sino muchos huevos”; y que es muy costosa, ya que según el INE en su operación ya se han gastado 522 millones de pesos.

Y eso considerando el hecho de que para reducir costes solo se instalarán 57 mil casillas; en vez de 104 mil que se pensaban instalar.

Vayamos por partes: es verdad, como lo sostuvo el ministro José María Aguilar Morales en su proyecto de resolución rechazado sobre la inconstitucionalidad de la consulta, ésta no es necesaria para que se inicie investigación contra cualquier ex presidente.

Es correcta esta interpretación; pero también lo es la que finalmente decidió la SCJN como sentencia definitiva. Pues, contrario a lo que se suele creer, salvo excepciones, no es posible que en el derecho pueda haber una sola interpretación correcta.

De ahí que la función jurisdiccional que cumplen los jueces, a saber: decir el derecho o interpretar el derecho, consiste en elegir una entre varias posibles interpretaciones correctas que admiten los enunciados normativos aplicables al caso concreto.

¿Y cuál es la mejor? La que coincide con las creencias e ideología del juez, sus intereses, tabla de valores, etcétera.

La mejor en este caso, por atender el interés social y la necesidad de construir ciudadanía, fue la aprobada como fallo por seis de los ministros, en el sentido de que sí es procedente la consulta popular.

El proyecto de sentencia de Aguilar Morales es exacerbadamente formalista, deja fuera situaciones de hecho muy importantes de carácter (1) histórico-antropológico y (2) éticas y morales, indispensables para la construcción de ciudadanía.

Y sin construcción de ciudadanía no es posible dejar a nuestros descendientes un México de ciudadanos libres, solidarios, bien informados, responsables de sí mismos y de su ciudad. Y aunque fue rechazada por seis ministros, sigue defendiéndose por quienes hoy hacen campaña en contra de la consulta popular del próximo primero de agosto.

En cuanto al número 1, ¿de qué sirve que no se necesite consulta popular para determinar si se juzga o no a los cinco innombrables ex presidentes, si como país cargamos con una monserga de atavismos históricos, es decir, con estructuras antropológicas del imaginario que inconscientemente a muchos determinan e impiden ver con los ojos del entendimiento que el Presidente no es una deidad, que es una persona, igual que cualquier otra, por lo que puede ser juzgado por sus delitos culposos o dolosos?

He ahí por qué, para abrir los ojos del entendimiento y hacer sentir apetito de participación en la vida comunitaria, sin lo cual no es posible abatir los problemas más graves, como el de la inseguridad, los feminicidios, el medio ambiente, se necesita ejercicios de democracia directa y deliberativa, como el que estamos viviendo para determinar si se juzga o no a los innombrables.

Por último, en cuanto al número 2, cabe señalar que desde antiguo se tiene como persona virtuosa, moral y éticamente a aquella que se hace cargo de sí misma y de su familia. Y se dice, según Aristóteles, que se es mucho más virtuoso si, además, también se responsabiliza de los asuntos de su ciudad. Conclusión: se hace ciudadanía participando en la vida comunitaria como ciudadano, no por haber cumplido 18 años, y a eso hoy ha ayudado la SCJN.

Efrén Vázquez Esquivel

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