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Soy una de ustedes

por Redaccion

El ser mujer policía en México parece nuevo, a pesar de tener casi 100 años desde que se incorporaron a la fuerza policiaca (1930). Tradicionalmente han tenido trabajos administrativos, de limpieza u orden, por lo que ha implicado un cambio cultural, el irlas involucrando en lo que corresponde a la carrera policial en sí. Esto ha sido lento, pues en la percepción de seguridad sigue predominando el valor de “la fuerza”, aunque cada vez hay más esfuerzos de integrar la prevención, inteligencia, capacitación y perspectiva de género.

“Soy una de ustedes”, nos dicen con orgullo. Poco a poco se han ido adueñando de su lugar, llegando a formar el 20% de la fuerza de seguridad en el país. El uniforme no te hace policía, se requiere ganarse el lugar con cercanía, profesionalización, honradez y un trato humano, de la profesión que todos desde niños admiramos y alguno hasta soñó en ser.

Ser mujer policía sigue siendo un reto en nuestro país, pues la labor policial todavía se interpreta como una función de hombres, y por otro lado está el acoso y discriminación que experimentan en su lugar de trabajo. De 300 policías entrevistadas, el 68% ha experimentado comentarios ofensivos y 18% insinuaciones sexuales*.

Si ha esto le sumamos los números en nuestro estado, NL, tercer lugar en feminicidios y violencia familiar, vemos la urgencia de transformar el manejo preventivo de estos delitos, su relación con la policía y la incorporación de más mujeres.

Las mujeres transforman la seguridad. No quiere decir que lo hagan mejor, simplemente agregan más “ingredientes”, especialmente en temas relacionados a la violencia de género o familiar. “Son más empáticas”, sin generalizar el que sean más sensibles o humanas, otra vez es un tema cultural. A las mujeres se les permite salirse de la caja con mayor facilidad y esto se contagia a los hombres, dándoles más espacio de maniobra. “Si ella puede, pues yo también”, creando nuevas maneras de enfrentar los retos de seguridad.

Necesitamos nuevas maneras de tratar los temas de seguridad que nos duelen y afectan, con una visión más humana, de prevención y capacitación. Hoy la diversidad nos ofrece nuevos talentos y visiones, tomémoslos y cuidémoslas a ellas.

*Causa común.

Valeria Guerra

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