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¡Ups! (No lo hagamos otra vez)

por Redaccion

Vi Framing Britney Spears, el documental de Samantha Stark producido por el New York Times sobre el sometimiento de la cantante estadunidense a la tutela judicial de su padre. Mucho ha sido escrito sobre lo violatoria de los derechos humanos y de la dignidad misma de Spears que resulta su situación jurídica: suscribo el argumento del documental (y de la opinión pública internacional). Hay, sin embargo, otro fenómeno igualmente perturbador sobre el que este trabajo arroja luz; no se limita a su protagonista y no ha sido abordado lo bastante.

Para documentar la crisis personal que diera origen a la actual situación legal de la cantante, el documental presenta múltiples instancias en que sufriera el acoso de los medios. Los episodios en que es hostigada por paparazzi no sólo han pasado ya al imaginario popular —aquel en que destruye la ventanilla del auto de uno de sus perseguidores con un bate de beisbol es el más famoso— sino que acaso a estas alturas sean ya objeto de justificada condena sistemática, consenso cultural establecido a la muerte de Diana de Gales. Más increíble resulta, desde la perspectiva de hoy, el asedio de que fuera objeto la cantante por la llamada prensa “de calidad”: en una conferencia, un reportero se permite preguntarle si es virgen; una portada de la revista Details celebra a Justin Timberlake por haberse metido “en los calzones de Britney”; Diane Sawyer la cuestiona sobre su fidelidad a Timberlake y, cuando la interpelada prorrumpe en llanto, la cámara se mantiene impasible sobre su rostro; lo mismo cuando Matt Lauer —antes de caer él mismo en desgracia por abuso sexual— la reprende por su manera de ejercer la maternidad.

A la luz de semejantes intromisiones en su vida privada —arrogantes, condescendientes, majaderas—, ¿a quién puede sorprender que Spears haya decidido un día raparse en público para terminar con la imagen que la hacía objeto de ellas? ¿Cómo no comprender su crisis?

Framing Britney Spears reivindica a su figura central pero también la trasciende. Nos interpela como periodistas. También como consumidores de medios de comunicación.

Nicolás Alvarado

IG: @nicolasalvaradolector

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