En el corazón de Grupo Collins hay una certeza: ninguna transformación es posible sin el impulso de las personas. Esta convicción ha llevado a la farmacéutica jalisciense a construir una cultura de desarrollo integral del talento humano, donde cada colaborador es visto como agente de cambio y protagonista del bienestar colectivo. Más allá de las buenas prácticas laborales, la compañía ha apostado por una visión profunda de lo que significa trabajar con propósito.
Bajo la dirección de María Teresa Tirado Díaz, Presidenta Ejecutiva & CEO, Grupo Collins ha entendido que el compromiso con su gente no termina con salarios justos o prestaciones competitivas. “Nuestro objetivo es formar personas conscientes de su impacto. Personas que se sientan orgullosas de lo que hacen y de cómo lo hacen”, señala MariTere.
La empresa ha estructurado una estrategia de gestión del talento basada en cuatro pilares: bienestar físico y emocional, equidad e inclusión, formación continua, y cultura de innovación. Esto se traduce en programas internos de salud mental, sesiones de coaching organizacional, talleres sobre perspectiva de género, capacitaciones técnicas certificadas y espacios de escucha activa.
Una de las iniciativas más destacadas ha sido la implementación de los círculos de liderazgo participativo, donde empleados de todos los niveles comparten propuestas de mejora directamente con la dirección general. Esta metodología ha permitido que muchas de las mejores ideas de la empresa surjan desde el piso de planta o desde las oficinas operativas, demostrando que la innovación no es patrimonio exclusivo de los altos mandos.
En palabras de Tirado Díaz: “En Grupo Collins creemos en la inteligencia colectiva. Por eso abrimos canales horizontales de participación, porque sabemos que la diversidad de voces enriquece y transforma”. Este modelo ha fortalecido el sentido de pertenencia, ha reducido la rotación de personal y ha impulsado nuevas líneas de acción que conectan directamente con los Objetivos de Desarrollo Sostenible de la ONU.
Actualmente, la empresa participa activamente para obtener el Distintivo de Buenas Prácticas Laborales impulsado por la Secretaría del Trabajo de Jalisco, no como una meta reputacional, sino como una herramienta de mejora continua. Además, Grupo Collins ha firmado convenios con universidades para fomentar el aprendizaje dual y el acceso al primer empleo de estudiantes en formación.
Este enfoque de talento como centro de la innovación social ha convertido a Grupo Collins en un referente en el desarrollo de culturas organizacionales saludables y sostenibles. Ya no se trata solo de fabricar productos, sino de fabricar posibilidades. De generar no solo empleo, sino orgullo y sentido.
Así, Grupo Collins demuestra que cuidar a las personas también es una forma de revolucionar la industria farmacéutica. Porque al final, toda innovación comienza en una conversación, en una idea compartida, en un equipo que se siente valorado y motivado para hacer la diferencia.


