mayo18 , 2021

Tercera llamada

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Aviso al lector: En observancia al periodo electoral, la columna ¿Qué hicimos? sobre las acciones del IMSS en atención de la pandemia cambia de nombre, contenido y frecuencia. Mientras las campañas estén en marcha las Historias del Águila contará cada 15 días un episodio cultural o histórico de esta gran Institución. Aquí el tercero:

En 1959, el entonces Director General del IMSS, Benito Coquet, se reunió con el dramaturgo Ignacio Retes para hacerle una propuesta que no podría rechazar: poner en sus manos uno de los más ambiciosos proyectos culturales que ha tenido el Seguro Social, su histórica red de teatros.

Al aceptar, Retes aseguró que “iban a hacer teatro muy bien presentado, muy bien ensayado, con los mejores actores de México, con producciones muy bien acabadas y con obras reconocidas, con obras que no le andan tentaleando, que no sean cuestionables”.

Como si se tratara de una banda de rock surgida de un garage, la red más grande de teatros de todo el país comenzó en un pequeño cuarto a la entrada del Teatro Xola, donde al poco tiempo se construyó una covacha y se puso un escritorio para improvisar una oficina.

En 1959, el director del IMSS, Benito Coquet, le propuso a Ignacio Retes crear la red de teatros

Con la sola asistencia de una secretaria y un jefe de producción, y junto a Julio Prieto, quien la haría de escenógrafo, gerente y administrador del Patronato para la Operación de Teatros del IMSS, Ignacio Retes comenzó la gran tarea, parte medular del llamado Proyecto Integral de Seguridad Social mediante el cual se edificaron espacios para el deporte, la recreación y la cultura.

Ya lo hemos dicho, la salud no es sólo ausencia de enfermedad. Igual de importante es la salud social. Por eso la actividad teatral se incluyó en este amplio proyecto de prestaciones sociales que buscaba un estado más amplio de bienestar. Se conformó una red con la construcción o remodelación de 70 teatros y con ello se dio paso al proyecto más importante en materia teatral en toda la historia del país. En ese sentido, la historia de México también se ha contado en los teatros del IMSS.

Entre 1959 y 1963 se construyeron los teatros Tepeyac, Legaria, Xola, Independencia, Morelos, Hidalgo y Cuauhtémoc, en los que se creó el vínculo salud-cultura y en su arquitectura se integraron elementos pictóricos y escultóricos inspirados en el México prehispánico. También empezaron a proliferar los teatros al aire libre como el Izúcar de Matamoros; en Tepeji del Río, en Culiacán; en Taxco, en Córdoba, en Gómez Palacio y en muchos lugares más.

Para Coquet el teatro resultaba fundamental porque, de acuerdo con sus palabras, “le llega más fácilmente a la gente cuando se compara con la pintura o la lectura”. Y el crecimiento fue sorprendente: en tan solo 6 años se montaron más de 60 obras (en una próxima entrega les contaré de las puestas en escena más emblemáticas y de los principales actores y actrices que se inmortalizaron en estos escenarios).

¿Y qué fue de Ignacio Retes y Julio Prieto? Bueno, desde aquella covacha en el Teatro Xola, sagrado búnker que los mantenía a salvo de la contaminación burocrática y política, defendieron un teatro noble que buscaba incidir en el bienestar social de las y los trabajadores y sus familias. Un legado que hoy revaloramos y nos permite pensar en grande el futuro del IMSS.

Zoé Robledo

@zoerobledo

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