mayo18 , 2021

Datos para una vida mejor

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La digitalización y la automatización de la mayor parte de los procesos y actividades del ser humano ha traído un crecimiento sin precedentes de datos digitales. De acuerdo con Eric Schmidt, CEO de Google, hasta 2003 la humanidad había generado cinco exabytes de información a lo largo de toda su historia, lo dijo en 2007 año en que se generaron 281 exabytes, de acuerdo a la consultora Domo, en 2020 se almacenaron 44,000 exabytes. Para tener una idea de lo que representa este número, podemos decir que es 40 veces mayor a todas las estrellas en el universo observable.

Y el asunto parece no detenerse, para 2025 se estima que se crearán 463 exabytes de datos cada día en todo el mundo, cantidad equivalente al doble de la información creada en todo 2007. La revolución de los datos está transformando el mundo de hoy; sin embargo, buena parte de su valor continúa sin aprovecharse.

En el Informe sobre el Desarrollo Mundial 2021: Datos para una vida mejor, el Banco Mundial analiza el enorme potencial que ofrecen los datos digitales para mejorar las vidas de las personas más desfavorecidas, y al mismo tiempo, advierte sobre los riesgos y daños que se pueden causar en las personas, las empresas y las sociedades cuando no existe un correcto uso de ellos.

De acuerdo al informe, los datos recopilados para un propósito tienen el potencial de generar un valor económico y social en aplicaciones muy diferentes de las previstas inicialmente. Pudiendo ser útiles para mejorar la vida a través de múltiples vías. Situación que deben aprovechar los Gobiernos para utilizar más y mejores datos con el propósito de fortalecer el diseño de programas y políticas públicas, así como la focalización de recursos hacia personas y zonas marginadas.

Sin embargo, en los hechos se interponen muchos obstáculos: desde incentivos que no están alineados con las necesidades, sistemas de datos incompatibles, sesgos en la recolección de los datos, hasta una falta de confianza generalizada. También, hemos atestiguado que existen distintas maneras de abusar de los datos.

El informe señala que existen riesgos asociados al uso inadecuado de los datos digitales, y advierte como ejemplo que los Gobiernos podrían aprovecharse de los datos personales para ejercer una vigilancia política sobre la población o para discriminar a determinados grupos sociales. Al mismo tiempo, las empresas privadas podrían explotar el poder de mercado que otorgan los datos para manipular a sus clientes, mientras que las personas podrían acceder a datos de manera ilegal para fines delictivos.

Para evitar la materialización de los riesgos antes señalados, el informe del Banco Mundial procura responder dos preguntas fundamentales. Primero, ¿Cómo pueden contribuir los datos a alcanzar los objetivos de desarrollo? Segundo, ¿Qué tipo de mecanismos de gestión se necesitan para respaldar la formulación y el uso de datos de forma segura, ética y confiable, y al mismo tiempo asegurar un acceso equitativo al consiguiente valor agregado?

Procurando responder a los planteamientos anteriores, el Informe presenta cinco recomendaciones de alto nivel:

Adoptar un nuevo contrato social que;

1) fomente la utilización y reutilización de los datos para multiplicar su valor;

2) permita un acceso más equitativo a los datos y sus beneficios económicos y sociales;

3) aumente la confianza a través de garantías que protejan a las personas contra el uso indebido de los datos, y

4) establezca las bases de un sistema nacional integrado de datos.

Desde el Senado de la República trabajaré para impulsar las recomendaciones formuladas por el Banco Mundial y construir propuestas legislativas que den certeza a la utilización de los datos digitales. Recordemos que los datos abiertos por su naturaleza pública, deben ser accesibles, reutilizables, gratuitos y oportunos. Es importante mantener y mejorar los marcos normativos que garanticen que sus características mínimas posibiliten a cualquier persona sin restricciones, el uso y redistribución de esta información, impulsen la transparencia y la rendición de cuentas, así como la evaluación de las decisiones y los servicios públicos.

A seis años de haber entrado en vigor el Decreto por el que se establece la regulación en materia de Datos Abiertos, es necesario revisar y verificar que las instituciones de gobierno impulsen la generación, puesta a disposición, optimización y uso de datos abiertos. Nuestro país debe garantizar que todas las políticas para el aprovechamiento de datos digitales se consoliden, por lo que debe dar continuidad a los compromisos plasmados en la Carta Internacional de Datos Abiertos, la Estrategia Nacional Digital y la Guía de Implementación de Políticas de Datos Abiertos, con la finalidad de fortalecer las disposiciones para consolidar el correcto uso y funcionamiento del Repositorio Nacional de Datos Generados en el Gobierno de la República bajo un esquema que garantice la seguridad de los datos y fomente la colaboración (como en su momento fue el portal participa.gob.mx). Solo quienes sepan aprovechar el potencial que los datos significan estarán más cerca de lograr que nadie se quede atrás.

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